jueves, 10 de marzo de 2016

Rescate fallido



Al borde del Tártaro estoy
he sido Teseo, Aquiles, Prometeo
a veces Jasón, Hércules y Odiseo.

Cómo rescato a Perséfone
con este falso disfraz?

Que Zeus le quite el castigo,
que me regrese la paz.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Llovizna




Durante la noche ha lloviznado,
no se que sustancia magica contienen
estas gotas tardías de otoño,
tempranas de invierno,
que al caer sobre mi cabeza
provocan una sensación de
aletargamiento y melancolia 

Durante la noche he despertado,
sentado en mi cama,
veo a mi mujer cavando,
no es la primera vez,
hay dias en los que creo 
que se arrancará las uñas,
el olor del barro se confunde con el de su dolor.

Durante esta noche, oscura
duermo, sueño,
al lado, mi mujer
duerme, sueña,
sueños de barro.
Mientras, afuera,
la lluvia cae y llena
la tierra de melancolía.


lunes, 6 de julio de 2015

Tic Tac. Clic Clac




Tic Tac
implacable, el viejo reloj
acicatea mi desesperación

Clic Clac
lentamente, las gotas de agua
carcomen mi tristeza

Tic Tac
Mi corazón
Clic Clac
Llora

viernes, 29 de mayo de 2015

Había una vez que yo soñé algo y lo olvidé



La gran ventana de los sueños - Rodolfo Fogwill

Prólogo (Fragmentos)

Había una vez que yo soñé algo y lo olvidé. Ese sueño y sus no imágenes me siguen hasta hoy, cuando han pasado casi treinta y nueve años. A eso se llama vivir, o haber vivido, pendiente de un olvido.(...) 

La memoria está llena de olvido, llena de olvido, vacía de sí, llena de olvido, casi hecha de puro olvido. Uno mismo termina hecho de puro olvido. La idea era recordar los sueños. (...) 

A veces pienso, –y es como un sueño ese pensar–, que si realmente uno tomase con toda seriedad el propósito de recordar los sueños y se aplicase a ello y se esforzase, podría llegar a recordarlos a todos. Es decir, recordaría incluso a los que fueron olvidados. Al menos su nombre, “sueño del pato que habla”, “sueño del zapatito de la bailarina”, etc.(...)

Y tal vez sean una obra. Obra del sueño u obra del dueño, siempre será más original que cualquier intento de ficción. Cualquiera –y a mí me ha sucedido– puede volver a escribir o a reescribir la obra de otro, pero nadie podrá resoñar tus sueños ni soñar los suyos con tu propio estilo de soñar, o de escuchar tus sueños. 


Visto en : Clarín